Tornillos
pasantes y MOB:
El
sábado 29 de octubre, aproximadamente a
las 16 horas y con bastante frío, estábamos
navegando en el Eitin a una milla al este del
muelle del Club de Pescadores. Nos daba un
suave través. El Eitín es un barco muy
sensible al movimiento de los pesos a
bordo, por lo que no basta trimar velas también
hay que "trimar" el lugar donde
se sienta la tripulación. Los dos tripulantes
estabamos cómodamente sentados contra los
salvaespaldas de los guardamancebos, uno
en cada banda. En un momento de la relajada
charla el capitán Diego, que iba con el
alargue de la caña, se acomoda en su asiento,
se apoyó en el salvaespaldas y desapareció.
Al "llevarse" la caña el barco quedó
enfachado y yo bastante mas sentado que antes.
Me paro para tomar el circular, el barco
empieza a derivar y Diego no aparecía, cuando
miro la orla veo sus dedos que la agarraban
en posición invertida. Dejo el
circular lo voy a agarrar y se suelta,
claro, estaba invertido cabeza abajo y está
acostumbrado a respirar mas o menos seguido, y
cuando practica apnea hiperventila un poco
antes.
Le
arrojo el circular que le queda a unos 4
metros, intenta alcanzarlo nadando y no
llegaba, hacía frío y tenia toda la ropa de
invierno, campera inflada incluida. Para
esto el barco carga un rachita y comienza
a alejarse, por lo que seguía a unos pocos
metros, entonces me gritó un muy creíble:
No llegooooo!!!
De
ahí en mas, con la ayuda de Murphy, al
intentar hacer "el circulo" y
dejarlo por dentro del cabo flotante, las
escotas se trabaron en el baby-stay y otra
vez a derivar, tomar estropada y hacer el
"8" que no llegué a completar ya
que cuando estuvo cerca del pantoque se adhirió
como un mejillón dorado. El resto:
desplazarse por la orla hasta popa, pasarle un
cabo y calzar la escalera en la cornamusa para
subir el peso del capitán junto
con una "tonelada" de agua.
Retorno
a Puerto Norte, ducha de agua caliente, ropa
seca y evaluación de lo sucedido.
El
tensor del guardamancebo termina en un herraje
en Y tipo horquilla , que se fija a la oreja
del balcón por un tornillo pasante que se
cortó. Todos los cables tienen un año, pero
los tornillos 20. Al repasar el otro de popa
el corte era inminente, y al intentar sacarlo
se rompió el herraje.
Conclusión:
cambiamos los tornillos pasantes, se
vienen un cabo en paralelo al guardamancebo,
y sumamos otro salvavidas circular pero
sin cabo, ya que aprendimos que puede jugar en
contra cuando el hombre en el agua tiene
cerca el salvavidas y el barco tensa el cabo.